4 de marzo de 2026
De 18:00 a 20:00 h.
Espacios en los que se desarrolla: Salón de actos UNED Tude
La actividad consta de una doble conferencia:
La biblioteca de los jesuitas de Pamplona en la Edad Moderna
La invención de la imprenta a mediados del siglo XV constituyó no solo un cambio técnico en la producción de libros, sino también un fenómeno de gran trascendencia cultural, que transformó la difusión del conocimiento y reconfiguró el papel de las bibliotecas como instituciones dedicadas a la conservación, organización y transmisión del saber.
En el caso de Navarra, los estudios realizados por Antonio Pérez Goyena, José Goñi Gaztambide, Tarsicio Azcona, Javier Fortún, Alfredo Simón, Ramón Molina, Javier Ibarra y Alexandra Wingate sobre los manuscritos y libros conservados en bibliotecas eclesiásticas —entre las que se incluyen Leire, Irache, Roncesvalles, la catedral de Pamplona y los Capuchinos—, así como en 35 bibliotecas privadas de la Edad Moderna, permiten estimar que los fondos de estas colecciones fluctuaban entre 300 y 600 títulos (aproximadamente 600 a 1.200 volúmenes) hacia finales del siglo XVI, y entre 600 y 2.000 volúmenes a finales del siglo XVIII. Estos datos subrayan no solo la progresiva expansión del acervo bibliográfico, sino también la creciente complejidad y diversidad del conocimiento almacenado en Navarra durante este período.
En este marco, resulta particularmente significativo el estudio que exponemos sobre la biblioteca del Colegio de la Anunciada, fundado por los padres jesuitas en Pamplona el 19 de abril de 1580. Para el año 1767, coincidiendo con la expulsión de la orden, se documentaban en este centro 5.027 títulos: 2.815 correspondientes a los aposentos de los padres y 2.212 a la denominada biblioteca o librería general. La totalidad de este fondo, que alcanzaba aproximadamente 9.000 volúmenes, fue transferida el 14 de agosto de 1774 al obispo de la diócesis, don Juan Lorenzo Irigoyen y Dutari, con el fin de constituir la biblioteca de los recién establecidos seminarios episcopal y diocesano. Hoy en día, la mayor parte de estos fondos se conserva en los anaqueles de la biblioteca del seminario conciliar de Pamplona.
Javier Vergara Ciordia Doctor en Historia de la Educación por la Universidad de Navarra con premio extraordinario de doctorado. Es Doctor Honoris Causa en Humanidades por la Universidad Católica de El Salvador. Ha sido profesor en la Universidad de Navarra, y actualmente es catedrático de Teoría e Historia de la Educación en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). Es director del Grupo de Estudios Medievales y Renacentistas (GEMYR), grupo internacional e interuniversitario dedicado a la difusión de obras humanistas, bilingües e inéditas que han marcado la cultura europea occidental.
Los libros de los aposentos en el colegio jesuita de Tudela en la Edad Moderna
El colegio jesuita de Tudela gozó en sus 167 años de existencia, de una significación pedagógica y apostólica muy notable para la formación de los tudelanos y para la variada misión encomendada a la Compañía. El colegio de san Andrés de Tudela se funda en 1600, merced a distintos bienhechores y favorecedores de los jesuitas, destacando la importante donación de doña Inés Lasarte y Veraiz, piedra fundacional del colegio.
El dinamismo pedagógico y misional llevado a cabo por la Compañía en Tudela no hubiese sido eficaz sin la existencia de una nutrida biblioteca colegial o librería, como más propiamente la denominaban los jesuitas. La librería del colegio tudelano contó con un fondo bibliográfico muy rico y diverso sobre distintas ramas del saber, albergando en sus anaqueles importantes obras.
Merced a la orden de expulsión de la Compañía decretada por Carlos III en 1767, se inventariaron todos los libros y papeles del colegio. Estos inventarios muestran que en el seno del colegio coexistían dos tipos o colecciones de libros: la denominada librería común y los libros de los aposentos. Nos centraremos en la colección de libros que tenían los jesuitas en sus estancias y aposentos, que dan cuenta de las temáticas principales que les interesaban, en orden al desempeño de los diferentes ministerios docentes y apostólicos.
Los libros de los aposentos tenían una proyección pedagógica y valor cualitativo de mayor calado que la librería común, como han puesto de manifiesto recientes investigaciones.
En el momento de la expulsión, el inventario realizado por el escribano D. Manuel de Lasterra relaciona los libros de los aposentos que ascendían a 1932 obras.
La importancia y significación temática de los libros se desprende del análisis cualitativo de los mismos, mostrando preferencias notables por materias como la teología moral y escolástica, casos de conciencia, exégesis bíblica, filosofía, predicación y catequética, derecho canónico, historiografía, tratados botánicos, médicos, astronómicos, cosmológicos, y tratados pedagógicos de diferente cuño. Se constata una preponderancia temática de los libros en cada aposento conforme a las funciones ministeriales y apostólicas desempeñadas por sus moradores.
Fermín Sánchez Barea es Doctor en Historia de la Educación (Tesis: El Colegio Jesuítico de Tudela en la Edad Moderna: orígenes, personas y biblioteca (1600-1767), y actualmente profesor en el departamento de Historia de la Educación de la UNED. Sus líneas preferenciales de investigación, entre otras, han girado en torno a la Compañía de Jesús en Tudela.
La actividad podrá seguirse tanto de forma PRESENCIAL como ONLINE (en directo y en diferido).