El Archivo Municipal de Tudela ha inaugurado hoy la exposición “Historia del escudo de Tudela 1255-2025”, una muestra documental que reúne algunos de los principales documentos y bienes muebles de carácter histórico que permiten conocer la evolución del blasón de la ciudad desde la Edad Media hasta la actualidad.
La exposición ofrece un recorrido cronológico por la historia del escudo tudelano a través de distintos testimonios documentales. Entre las piezas más antiguas destacan tres diplomas medievales en pergamino fechados entre los años 1274 y 1305.
En la presentación de la exposición, celebrada esta mañana en el patio interior del Palacio Marqués de Huarte, sede del Archivo Municipal, ha estado presente el alcalde de Tudela, Alejandro Toquero; acompañado del concejal de Archivo, Fernando Ferrer; y del archivero Municipal, Iñigo Pérez. Toquero se ha referido a esta exposición como el camino a recorrer en el tiempo a través de documentos, imágenes y piezas históricas para descubrir como un símbolo aparentemente sencillo a acompañado la vida de la ciudad durante generaciones: “Porque los símbolos, como los escudos, no solo hablan del pasado. También nos ayudan a reconocernos como comunidad y a transmitir nuestra historia a quienes vendrán después”.
Finalmente, el alcalde ha querido invitar a la ciudadanía a acercarse a esta exposición y a descubrir, a través de la historia del escudo de Tudela, una parte fundamental del pasado y de la identidad de la ciudad.
Por su parte, el concejal de Archivo, Fernando Ferrer, ha destacado la importancia de acercar a la ciudadanía el patrimonio documental que conserva el Archivo Municipal, señalando la voluntad de dar a conocer “los tesoros de Tudela” que se custodian en esta institución. En este sentido, ha subrayado que iniciativas como esta exposición permiten sacar a la luz documentos y piezas de gran valor histórico para ponerlos a disposición de los tudelanos y tudelanas y facilitar que conozcan mejor la historia de su ciudad.
La muestra podrá visitarse hasta el próximo 30 de marzo durante el horario habitual de apertura del edificio.
Evolución histórica del escudo de Tudela
La primera representación conocida de las armas de Tudela se encuentra en un sello céreo de 1255 conservado en la sección de Comptos del Archivo Real y General de Navarra. Según la descripción realizada por el que fuera archivero municipal de Tudela, Julio Segura Moneo, se trata de un “puente de cuatro ojos con torre en el centro; en ella y en el pretil merlones en punta de lanza. Sobre la torre un ave y en el río peces”.
Entre 1274 y 1298 se introduce una variación importante, con la aparición de tres torres y un ave posada en cada una de ellas. Posteriormente, entre 1304 y 1393, se añade como elemento destacado una bandera con cruz llana en la torre central. En 1396 aparece una nueva representación en un sello en seco sobre papel, con un puente de tres ojos y tres torres con almenas y tejado, una bandera con cruz llana en la torre central y dos ángeles a los lados, iconografía que se mantuvo al menos hasta 1433.
Tras la conquista de Navarra, la primera representación conservada en el Archivo Municipal correspondiente a la Edad Moderna es un sello en seco de 1530 que mantiene muchas similitudes con el de 1396. Presenta tres arcos con tres torres almenadas con tejado y ángeles a los lados, aunque introduce una novedad: el puente aparece representado de forma curvada.
De época similar procede uno de los primeros blasones en piedra conservados, actualmente en el Palacio Marqués de Huarte y que, según Julio Segura, procede del antiguo Molino de la Ciudad. En este caso aparece un puente recto de cuatro arcos con tres torres almenadas.
Uno de los ejemplos más destacados de esta etapa es el escudo de la fachada de la Casa Consistorial, realizado en 1582 por Bernal de Gabadi. En él aparece un puente de cuatro ojos con tres torres almenadas, orlado con las cadenas de Navarra, elemento que se incorporará de forma habitual en las representaciones posteriores. También incluye una corona abierta.
Durante los siglos XVII y XVIII se documentan nuevas representaciones del escudo, como las veneras concejiles encargadas en 1621 para alcalde y regidores, el escudo descrito por el canónigo José Conchillos en 1666 en su obra sobre la antigüedad de Tudela, los escudos colocados en 1692 en la Casa del Reloj o el situado en la fachada exterior de la capilla de Santa Ana en 1740.
En la Edad Contemporánea, los cambios políticos del siglo XIX influyeron también en la representación de los símbolos municipales. Destacan las interpretaciones realizadas por el anticuario Juan Antonio Fernández a finales del siglo XVIII o comienzos del XIX, que influyeron en el diseño del sello municipal utilizado en las ordenanzas de 1835. A lo largo del siglo XIX se documentan diversas variantes del escudo, con diferentes combinaciones de arcos, torres, orlas de cadenas, laureles y coronas.
Durante el siglo XX surgieron numerosas versiones del escudo. En 1920 aparece una representación con doble óvalo que incluía las armas de Navarra junto al escudo de la ciudad. Posteriormente, en 1940 se adoptó una nueva versión que recuperaba algunos elementos medievales, como la presencia de cigüeñas en las torres, peces en el río y la bandera en la torre central.
Esta adopción provocó la dimisión del cronista oficial de Tudela, José Ramón Castro Álava, e inició una larga polémica sobre cuál debía ser el escudo oficial de la ciudad, en la que participaron, entre otros, el propio Castro, Julio Segura Miranda y José Joaquín Montoro Sagasti.
Finalmente, en 1971 el pleno municipal aprobó el escudo de armas de la ciudad conforme a las tesis defendidas por José Ramón Castro. No obstante, las discrepancias continuaron durante décadas posteriores, con nuevas propuestas y proyectos presentados entre 1974 y 2007 por especialistas como Vicente Cadenas, de la Real Academia de la Historia, o el propio Julio Segura Moneo.